Era un día común cuando Lucas, un chico de trece años de edad, adoptado, se levantó muy temprano para ir a la escuela. Él estaba muy emocionado debido a que ese día tendrían una excursión en la que irían al Centro Tecnológico Nacional y verían todo lo nuevo de la tecnología.
Al llegar a la escuela, Lucas subió al micro y tomó asiento, pero como siempre Román y Santiago, los buscapleitos de la escuela, lo sacaron de un golpe de su lugar. Lucas no dijo nada e intento ignorara lo sucedido.
Después de unos minutos llegaron al centro y la maestra comenzó a nombrar a los chicos para que vayan bajando. Cuando nombró a Lucas y él bajó, se encontró con Román y Santiago que lo estaban esperando en la entrada:
-¿Mirá a quién se le ocurre venir?-Dijo Román
-¿Qué… qué…qué quieren de mi ahora?- Tartamudeó Lucas
- Que acaso no es obvio, queremos tus cosas- Le afirmó Santiago
-No, esta vez no se las daré – Contestó Lucas un poco inseguro
-¿Y qué tal si te arrojamos al tacho de basura?
Román y Santiago arrojaron a Lucas al tacho más cercano. A Lucas no le importó porque ya estaba acostumbrado a que lo arrojen allí.
Pero esta vez él encontró un chip el que tenia unas siglas que decían M.D.T. 3000. Lucas decidió llevárselo e investigarlo en su casa.
Al llegar a su casa su madre adoptiva lo mandó directo a dormir por haber llegado tarde. Lucas la obedeció pero antes sacó el chip de su bolsillo y no de su mochila por que se la habían sacado y lo guardó en su cajón.
Al día siguiente, Lucas se levantó temprano, agarró el chip del cajón pero al sacarlo se dio cuenta de que tenía un mapa en su interior que indicaba unos de los lugares de la casa. Él decidió seguirlo para ver con qué sorpresa se encontraba.
Unos minutos después, vio que el mapa señalaba al sótano de la casa, que era unos de los lugares al los que su madre no lo dejaba entrar. Pero esta vez decidió desobedecerla y entrar de todos modos. Allí se encontró con algo que nunca nadie hubiera imaginado: una máquina gigantesca que tenía una puerta inmensa. Ya que el mapa lo indicaba, entró a la máquina y colocó el chip. Apenas lo hizo, salió una carta de unos de los cajones que decía:
4 deMayo de 1519
Hablo desde un lugar llamo Exson estoy en peligro y necesito ayuda, pude poner esta carta un minuto antes que la máquina desapareciera y quedara atrapada en el tiempo.
Si es que alguien está leyendo esta carta espero que sea mi hijo Lucas. Estoy desesperada, que me rescate en 1519. Para poder rescatarme deberá poner en el panel de números la fecha y el año donde me encuentro (4 de Mayo de 1519).
Atte, Emily.
Lucas trató de entender cuál era el panel de números hasta que vio un cuadradito que estaba colgado en la pared que tenía muchas cifras y una pantalla encima.
Oprimió la fecha y el año y la máquina se puso inmediatamente en marcha. En una fracción de segundo apareció en 1519. Al principio había creído que todo era una broma pero luego se dio cuenta de que en verdad había retrocedido en el tiempo. Se puso a buscar a una persona que puede ayudarlo a encontrar la ciudad que estaba indicada en la carta. No tardó en encontrar a un hombre que llevaba una carga de papas al que le preguntó:
-¿Señor podría indicarme dónde se encuentra la ciudad de Exson?
-La verdad es que hoy está de suerte porque justo me dirigía a esa ciudad porque me encargaron una bolsa de papas y si quieres te puedo llevar, por cierto ¿Cómo te llamas?
-Discúlpeme por no presentarme, me llamo Lucas y estaría encantado de ir con usted – respondió Lucas cordialmente.
- Pareces muy buen chico así que puedes llamarme James- dijo amablemente el hombre.
James y Lucas se pusieron en marcha debido a que era un camino de 7 días.
En el camino James le preguntó a Lucas de dónde venía, pero Lucas no le contó la verdad y le inventó cualquier otro verso para no ir al tema de la maquina del tiempo
Al anochecer James le preguntó a Lucas si sabía usar la espada pero al ver que no lo sabía decidió enseñarle y al cabo de seis días Lucas se convirtió en un excelente espadachín.
En el alba del séptimo día llegaron a Exson. La ciudad estaba desierta, no se veía ningún alma, las luces estaban todas apagadas con excepción de la última cabaña que al parecer aún quedaba prendidas. Se dirigieron allí con el fin de encontrar a alguien pero no tardaron en darse cuenta de que no estaban invitados a ir allí debido a que escucharon unos gritos que parecían ser de una mujer que pedía ayuda. Lucas y James decidieron ir a ver qué pasaba, aunque lo único que pudieron ver fue a dos hombres que se llevaban a una mujer quién sabe adónde.
James y Lucas entraron en la cabaña, luego que se fueron los hombres y comenzaron a buscar pistas para saber quiénes eran. Lucas no encontró nada sobre los pero si otra carta de su madre que decía:
10 de mayo de 1519
Hijo: sé que en este momento estás leyendo esta carta y lo único que quiero decirte es que la mujer que estaba gritando era yo y esos hombres que viste eran dos oficiales que me estaban llevando a la cárcel de Titlandia por haber entrado en el bosque prohibido para poder buscar un mineral que solo se encontraba en ese bosque para construir los relojes del tiempo, que están al lado de la carta (aprendí a hacerlo con el profesor Ramirendez que es el creador de la MDT 3000). Por favor no cuentes eso a nadie porque podría alterar el tiempo y veni a sacarme de la cárcel de Titlandia así volvemos juntos al 2012.
Atte., Emily
Lucas agarró los relojes y se juntó con James en dirección a la cárcel, quien no sabía que era para buscar a su madre, sino que creyó que era para ver si se habían dirigido allí los hombres. Al llegar allí tuvieron que inventar un plan para poder entrar ya que estaba llena de guardias y si los veían, los podían matar.
La tarea de James era tirar con un arco y flecha con una sustancia adormecedora a los guardias y la de Lucas era empuñar la espada y usarla si era necesario. Y lo fue debido a que algunos guardias tenían armaduras y las flechas no podían penetrar dentro de ellos. Lucas luchó como un valiente guerrero y luego de entrar dentro de la Cárcel buscó la celda donde se encontraba su madre y con su espada logró abrir el gran candado que cerraba la reja. Su madre corrió a abrazarlo y estalló en llanto, Lucas se le unió al segundo porque por fin conocía a su verdadera madre.
Cuando cesaron los llantos y los abrazos, Lucas agradeció a James por toda su ayuda y le dijo que no lo vería más porque se iría a vivir lejos con su madre y así se pudieron ir de 1519 a 2012.Como ocurrió en un principio llegaron en una fracción de segundo al sótano donde estaba la máquina justo en el momento indicado para vengarse de la traicionera amiga de Emily (que le había dejado a Lucas 12 años atrás para que lo cuidara, cuando ella viajó en el tiempo) por haber maltratado a un niño.
Lucas y su madre llamaron a la policía para que se la llevaran a la cárcel y la policía no tarda en llegar condenándola a 12 años de cárcel por los doce años que lo maltrató.
Lucas no volvió a ser molestado por Román y Santiago porque había aprendido a enfrentar sus problemas igual como lo hizo en el problema del tiempo.
Daniella Sh.
Magalí B.