Estados Unidos 2004
No era un día diferente a los demás. Carlos Martínez seguía internado en el hospital, esperando a que alguna persona, en todo el mundo, le donara un órgano.
La vida de Carlos corría peligro. Los días iban pasando y, no es agradable decirlo, Carlos se estaba muriendo.
La televisión pasaba día y noche en el hospital para informarse y transmitir cómo estaba la situación. Todos los canales hacían las mismas preguntas porque Carlos realmente estaba grave. ¿Por qué nadie quiere donar un órgano? ¿Nadie puede hacer una cosa chiquita por Carlos? Ni una sola persona respondía a esta pregunta pero la familia de Carlos, la familia Martínez, sí sabía la respuesta. Era triste.
La familia Martínez no tenía dinero, pero sí tenía un corazón enorme, y era más que obvio que nadie le quería donar un órgano porque no tenían dinero.
Su madre, Anastasia, protestaba por su familia, exigía justicia. Era una lástima que ninguno de sus parientes ni gente cercana le pudiera donar un órgano, era muy difícil porque algunos tenían miedo del transplante, otros no tenían suficientes órganos, etc.
Un día que los periodistas estaban en el hospital, como de costumbre, Anastasia decidió decir algo por primera vez, dijo:- ¡¡¡Esto es una locura!!! ¡¡¡Es egoísmo!!! ¡¡¡Porque una persona no tenga dinero como ustedes, no le donan un órgano!!! ¡¡¡Somos todos humanos!!! ¡¡¡Tenemos los mismos derechos!!! Yo quisiera ver, si alguien de clase alta estuviera internado esperando a que alguien le donara un órgano. Seguramente estaría menos de dos días, pero Carlos esta internado hace más de 20 días-.
Los meses avanzaban y la vida de Carlos estaba muy al borde. Hasta que se organizó un grupo de personas que querían ayudar al pobre Carlos. Empezaron a formar unos órganos artificiales, ¡ALGO INCREÍBLE!
Al día siguiente la tele ya estaba ahí. Directamente preguntaron:- ¿Qué están creando?
El grupo respondió con exactitud:- Estamos creando órganos que se regeneran en base a los tejidos del propio paciente combinando el uso de células y factores de crecimiento que las estimulen utilizando métodos de la medicina regenerativa. En la cirugía del esófago los andamios de matriz extracelular nos han permitido restaurar partes de órganos de formas antes impensadas.
Y así fue. Se pusieron las pilas y empezaron a probar distintos experimentos hasta llegar al resultado, formar órganos.
Hasta que lo lograron, quedó un órgano. De inmediato se dirigieron al hospital en el que estaba Carlos. Hicieron el transplante y… ¡Carlos estaba fuera de peligro1 ¡El transplante fue exitoso!
Una vez que se recuperó habló en la televisión emocionado porque pudo salir del peligro
Peroo…… va a haber justicia
Fin
Naty S.
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