viernes, 23 de diciembre de 2011

¿Es ella Cenicienta? - Oriana M.

Había una vez una niña de diez años, muy dulce, encantadora y tierna.
Su madre se había muerto cuando ella tenía 4 años, y su padre quedó al cuidado de la niña. Su nombre era Cenicienta.
Su padre se casó con una mujer linda y alta, tenía dos hijas muy adorables, pero eso a Cenicienta no le caía muy bien.
Un año después de que su padre se casó, él murió en un accidente; desde ese entonces Cenicienta no fue la misma que antes, su mundo había cambiado pero para mal.
Todas las tardes sus hermanastras le preguntaban si quería jugar, pero ella jamás quería. Su madrastra le ofrecía de la forma más dulce si ella quería unas galletitas, pero le respondía que no gritando. Y así pasaron los años hasta que Cenicienta tuvo dieciocho.
Un día llegó a la casa de Cenicienta una invitación al baile real del príncipe… y estaban las cuatro invitadas: la madrastra, las hermanastras y Cenicienta. Todas estaban emocionadas excepto la pobre niña que no era muy feliz. Su madrastra se acercó a ella y le contó sobre su infancia, luego de unas horas ella entendió que no era la única que sufría en el mundo y gracias a esa charla, Cenicienta decidió ir al baile, pero necesitaba un vestido. Ella fue a recostarse a su cuarto y en eso apareció un hada, y ella le preguntó al hada si podía hacerle un vestido y el hada le dijo que no y se fue. Ya que Cenicienta no tenía un vestido fue a pedirles a sus hermanas y ellas le dieron lo indicado.
Llegó el día del baile y las cuatro estaban hermosas pero Cenicienta estaba mas linda que todas.
Cuando ellas llegaron al baile el príncipe se acercó a Cenicienta y le preguntó si quería bailar con él; ella respondió que sí.
Su mundo había girado, todo lo malo se hizo bueno, su cabeza era una máquina de deseos, sus ojos brillaban alumbrando su hermoso vestido celeste.
El príncipe por fin se había enamorado, de Cenicienta, y ella de él.
Al terminar el baile, Cenicienta se fue a su casa con su familia que ahora quería y cuidaba.
En el camino para volver a su casa de lo único que hablaba era de que por fin se había enamorado, y sus hermanastras le decían que cómo el príncipe no se iba a enamorar de ella.
Luego de unos días el príncipe se encontró con Cenicienta y le ofreció casamiento, y después de un mes se casaron y vivieron felices por siempre, y Cenicienta ya había dejado atrás sus recuerdos feos.
Oriana M.

No hay comentarios:

Publicar un comentario